התמונה להמחשה בלבד
התמונה להמחשה בלבדUn plato tradicional catalán que captura la esencia rústica de los vegetales de raíz machacados en armonía con una panceta ahumada y crujiente. La textura tierna de la patata y la col adquiere un acabado dorado y crujiente en la sartén, ofreciendo una guarnición reconfortante y sofisticada para cualquier cena invernal. El ajo y el perejil aportan un toque de frescura aromática, culminando en una experiencia culinaria auténtica inspirada en los Pirineos.











Cocina en familia
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Edad 6-8
Edad 9+
Solo adultos
Se recomienda la supervisión de un adulto según la edad y las habilidades del niño.
Una buena oportunidad para recordar a los niños que no compartan cucharas, se laven las manos y revisen los ingredientes con un adulto.
Para lograr la textura perfecta, asegúrate de escurrir bien la col y las patatas después de cocerlas. Secar bien las verduras garantiza que el pastel se caramelice en la sartén, quedando crujiente y dorado por fuera. Para una versión kosher deliciosa, sustituye el beicon por pechuga de ganso ahumada o un buen salchichón. Sírvelo con un huevo frito encima; a los niños les encantará ayudar a machacar las verduras.
Un plato tradicional catalán que captura la esencia rústica de los vegetales de raíz machacados en armonía con una panceta ahumada y crujiente. La textura tierna de la patata y la col adquiere un acabado dorado y crujiente en la sartén, ofreciendo una guarnición reconfortante y sofisticada para cualquier cena invernal. El ajo y el perejil aportan un toque de frescura aromática, culminando en una experiencia culinaria auténtica inspirada en los Pirineos.
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