התמונה להמחשה בלבדDonut Krispy Kreme
Esta pieza de repostería deleita el paladar con nubes suaves y etéreas de pura felicidad, recubiertas por un delicado glaseado de vainilla que se funde al instante. La armonía perfecta entre la masa de levadura rica y tierna y su cobertura dulce crea una celebración de texturas y sabores decadentes en cada bocado. Se trata de un clásico reconfortante, ideal para un momento de auténtico placer junto a una bebida caliente o como un broche de oro para una gran comida.
- Preparación
- 20 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Medio
Instrucciones
- 1Disolver la levadura en agua tibia en un bol de 2,5 litros. Añadir la leche, el azúcar, la sal, los huevos, la manteca y 2 tazas de harina. Batir a velocidad baja durante 30 segundos, raspando el bol constantemente. Batir a velocidad media durante 2 minutos, raspando el bol de vez en cuando. Incorporar el resto de la harina hasta obtener una masa homogénea. Cubrir y dejar levar hasta que doble su volumen, 50-60 minutos. (La masa está lista cuando la hendidura que se hace al presionarla permanece.) Volcar la masa sobre una superficie enharinada; girarla suavemente para cubrirla de harina. Extender la masa con suavidad hasta un grosor de 1,2 cm con un rodillo enharinado. Cortar con un cortador de donuts enharinado. Cubrir y dejar levar hasta que doble su volumen, 30-40 minutos.

Nutrición
- Calorías
- 1318
- Proteína
- 10.6g
- Carbohidratos
- 199.2g
Equipo y productos recomendados
- Batidora eléctrica de mano
Aviso: actualmente son enlaces de búsqueda normales, no enlaces de afiliado, y no recibimos comisión. Comprueba el precio, la disponibilidad y las etiquetas antes de comprar.
Consejos del chef
Para lograr esa textura aireada tan famosa, evita amasar demasiado tras el segundo levado. Fríe a 175 grados para que no absorban aceite en exceso y queden perfectas. Para una versión festiva, los niños pueden ayudar a bañar los donuts calientes en chocolate o a poner fideos de colores sobre el glaseado clásico mientras esté húmedo.
Razón culinaria
Esta pieza de repostería deleita el paladar con nubes suaves y etéreas de pura felicidad, recubiertas por un delicado glaseado de vainilla que se funde al instante. La armonía perfecta entre la masa de levadura rica y tierna y su cobertura dulce crea una celebración de texturas y sabores decadentes en cada bocado. Se trata de un clásico reconfortante, ideal para un momento de auténtico placer junto a una bebida caliente o como un broche de oro para una gran comida.

