Pastel de pollo y champiñones
Cocinar con niñosEste plato clásico británico ofrece una reconfortante armonía de pollo suculento y champiñones frescos en una salsa aterciopelada y rica que brinda calidez en cada bocado. Coronado con una capa de patatas doradas y crujientes, crea el contraste perfecto con la textura tierna del guiso, convirtiéndose en una propuesta familiar impecable y sumamente acogedora.
- Preparación
- 10 min
- Porciones
- 4
- Dificultad
- Medio
Instrucciones
- 1Precaliente el horno a 200 °C (ventilador 180 °C / gas 6). Ponga la mantequilla en una cacerola mediana a fuego medio. Añada la cebolla y deje cocinar 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Añada los champiñones.
- 2Cuando la cebolla y los champiñones estén casi cocinados, incorpore la harina de trigo — esto formará una pasta espesa llamada roux. Si usa cubito de caldo, desmenúcelo en el roux y mezcle bien. Ponga el roux a fuego bajo y remueva constantemente durante 2 minutos para cocinar la harina y evitar un sabor harinoso.
Nutrición
- Calorías
- 350
- Proteína
- 25.4g
- Carbohidratos
- 9.7g
Cocina en familia
Cocinar con niños
Formas sencillas de que los niños participen con seguridad, siempre con la guía de un adulto.
Edad 3-5
Pequeño ayudante
- Machacar ingredientes blandos
- Lavar frutas y verduras
Edad 6-8
Explorador de cocina
- Remover una masa
- Medir ingredientes sencillos
Consejos del chef
Para que las rodajas de patata queden crujientes y doradas, conviene secarlas bien con un paño de cocina después de cortarlas y antes de colocarlas sobre la capa de pollo y champiñones. Para dar un toque extra de sabor, puedes añadir un poco de tomillo o romero fresco. A los niños les encantará ayudar a colocar las patatas en forma de 'tejas' circulares sobre el pastel.
Razón culinaria
Este plato clásico británico ofrece una reconfortante armonía de pollo suculento y champiñones frescos en una salsa aterciopelada y rica que brinda calidez en cada bocado. Coronado con una capa de patatas doradas y crujientes, crea el contraste perfecto con la textura tierna del guiso, convirtiéndose en una propuesta familiar impecable y sumamente acogedora.